El inexorable paso del tiempo. El que nos indica que somos mortales, nos cambia de cuerpo y alma y el que dicen que todo lo sana. Asusta y sin embargo hay que aprender a convivir con él. Hay que aprender que no siempre cura las heridas, tal vez las cierra de a poco pero la cicatriz, el recuerdo perdurarán por siempre. Hay que aprender que así como cambia nuestra personalidad y nuestro cuerpo cambia lo que hacemos, lo que sentimos, nuestros amores y nuestros odios. Nos provoca extrañar, añorar, convertirnos en personas nostálgicas y vivir del pasado en vez de disfrutar el presente. El tiempo intenta llevarse momentos, caricias, sonrisas, llantos, personas amadas. Pero yo hoy no le exijo que no me lastimen, que no envejezca, que no olvide los lindos momentos. Solo le pido al tiempo que no me separe de al lado tuyo, que me deje crecer, madurar con vos y morirnos juntos de la mano.
Te amo.
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1 comentario:
Fue muy lindo lo que escribiste.
Enserio.
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