miércoles, 20 de febrero de 2013

¿Donde dejo los abrazos?

Tengo el cuerpo llenos de abrazos. Abrazos que están desesperados por salir, desesperados por ser recibidos y devueltos. Abrazos que están llenos de miedos, de súplicas, de lágrimas, pero también de amor y de ganas. Son abrazos que me pesan y me duelen, intentan hundirme pero mi espalda lucha con fuerza. Busco y busco dónde los puedo abandonar, los quiero dejar con suavidad, casi sin darme cuenta. Pero al final del día entiendo que probablemente lo mejor sea guardármelos, esperar el momento justo y dejártelos todos a vos, porque ahí corresponden.

domingo, 10 de febrero de 2013

Vivir la lluvia

Me levanté de una siesta con el ruido de una lluvia repentina y fuerte, una lluvia hermosa que aleja un poco el calor. Y lo primero que pensé fue en vos y en hacerte saber cuánto daría por vivir una lluvia más juntos. Amándonos con el ruido de fondo, acariciándonos mirando el techo con risas o en silencio. Me encantaría que sea como dice Spinetta y que esta lluvia borre todas las heridas de mi alma. Te extraño.