Hoy me levanté con una imagen: nosotros dos, completamente desnudos, en tu cama. Teníamos todo el tiempo del mundo para darnos placer, vos a mi y yo a vos, sin nada más en el medio, despacio y en la dosis exacta. Yo te llenaba de besos suaves. Primero la mano, cada uno de tus dedos. Te recorría el cuello, la oreja, el pecho, te rozaba la boca y sentíamos cómo nos inundábamos de cariño. Te besaba los labios suaves, una, dos, tres veces mientras vos simplemente los abrías, hasta que no aguantábamos más y rompíamos en un beso totalmente apasionado. Pero te dejaba con las ganas y me iba al otro lado de tu cuerpo para repetir el ritual. Después bajaba a tus piernas, a tu ingle, y jugaba un rato por esa zona sin alejarme ni acercarme demasiado a tu sexo, y cuando las ganas terminaban por ganarme, lo chupaba. La parte de arriba, en círculos y hasta el fondo, en conjunto de mi mano acariciándolo. Y después te regalaba mi cuerpo, para que hagas lo que más te guste, rogando que tocaras y besaras cómo sabés mis pechos, para mirarte, encenderme y terminar uno dentro del otro, piel con piel, boca con boca, gemido con gemido.
Siempre con una nena mirándonos y un "gracias por venir" en la pared.
Tengo muchas ganas.
viernes, 14 de junio de 2013
jueves, 6 de junio de 2013
En serio.
Volver a verte es como volver a estar en casa, con todos los sentidos. Escuchar esos nombres que alguna vez también fueron mios y alegrarme porque estén bien. Oler con sólo acercarme a tu cuello tu casa, el hogar, tu cuarto, ese perfume que se te impregna en la piel de una manera tan particular a vos y sólo a vos. Besar tu boca carnosa, tan llena de calor y pasión como el primer día que la besé. Conocer de memoria tu cuerpo, tu espalda con imperfecciones, tus manos grandes pero que me acarician sin torpeza. Ver tu cara particular y hermosa como siempre, tus rulitos despeinados. Pero sobre todo, que tu barba roce mi mejilla con toda la suavidad que recordaba y sentir que ahí estoy bien, que podría dejar que el tiempo pase infinitamente en un abrazo tuyo.
En serio no sé qué pasará entre nosotros hoy, mañana o al final de nuestras vidas. En serio ya no espero nada de vos. Pero también es en serio que siento esas cosas casi mágicas cuando te tengo cerca y, a pesar de todo y todos, me gusta.
En serio no sé qué pasará entre nosotros hoy, mañana o al final de nuestras vidas. En serio ya no espero nada de vos. Pero también es en serio que siento esas cosas casi mágicas cuando te tengo cerca y, a pesar de todo y todos, me gusta.
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