
Lastimarnos no sirve de nada. Herirnos con palabras, chocar las miradas con sentimientos de odio, no buscar la contención en el otro no nos ayuda. Al fin y al cabo vos sos mi refugio. Hoy y siempre. Sos mi oído, mi boca, mis ojos. Porque te pertenezco entera y porque conocés y entendés cada mínima partícula de mi ser. Sos mi perfume, mis libros, mis canciones. Porque en cada cosa que hago, miro o siento estás vos. Sos amor, sos pasión, sos devoción. Porque me hacés sentir amada y tener ganas de amar, porque con cada mirada intento devolverte todo lo que vos me das. Sos palabra, sos risa, sos llanto. Sos sentimiento, sos persona, sos culpas. Porque a pesar de lo vivido siempre tenés el poder de hacerme sonreir o de escuchar el llanto más triste en silencio, sabés perdonar como también sabés entender tus errores. Sos vos, sos único y sos mío. Por eso sigamos guiando a este amor por buen camino para que los dos juntos seamos un para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario