domingo, 7 de abril de 2013

Crezco ¿sola?

Siento que te sorprendería saber lo bien que me tomé el subte. Cómo sin preguntarte cien veces, combiné la B con la D hasta Belgrano, ida y vuelta. Cómo puedo ir a una entrevista sin morirme de miedo, sin que me tiemble la voz, cada vez más charlatana. Cómo puedo irme a dormir el día anterior sin un nudo en el estómago. Lo que no creo que te sorprenda son mis ganas de contarte todo esto. De escuchar tu voz, que me desees suerte, de que tengas ganas de saber cómo me fue, de que me felicites con un abrazo y estés orgulloso de mi. Por ahí esto necesitaba, crecer un poco sola. Pero, ¿para que te voy a mentir? la verdad es que te extraño horrores.

4 comentarios:

Fernando Bernstein dijo...

Te aseguro que me pone muy pero muy contento lo que escribís.
Pero lo necesitamos, no?
Yo a veces también tengo ganas de saber cómo estas y cómo te esta yendo.
Para mí es un espacio en un texto.
Un párrafo aparte. Sin letras.
Pero no el último.
Hoy pienso eso, tal vez mañana piense otra cosa y ayer pensaba distinto.
Es muy lindo para mi saber que me querés, por eso yo también quiero que sepas que te quiero Caro.

Camuflaje dijo...

A veces me da miedo olvidarme de cómo son tus besos y tus abrazos. Todos los días le pido a mi abuela que te cuide y que ojalá el orgullo no te esconda el amor, si es que todavía queda. Espero que andes bien.

Camuflaje dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Camuflaje dijo...

Enseñame a escuchar Drexler sin pensar en vos.